“Peligran las boyas este verano. El departamento de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña ha advertido que en zonas de praderías de fanerógamas solo se tendrían que usar boyas de bajo impacto. Esto complica la instalación de esta temporada en Palafrugell, porque los operadores no tendrían tiempos de adaptarse la nueva normativa. Por eso, el Ayuntamiento está negociando “in extremis” para encontrar una solución intermedia. Si no se consigue convencer el gobierno, la situación “se puede complicar muchísimo”, asegura el regidor de Vía Pública.
En estos momentos, se utilizan bloques de hormigón por anclar las boyas, pero la Generalitat no lo ve con buenos ojos. En una primera negociación se consiguió que en lugar de estar obligados a cambiar todos los sistemas de anclaje, se pudiera empezar solo con un 20 o un 30%, según el regidor Jaume Palahí. Ahora bien, este martes durante el Pleno Municipal, explicó a tres meses de la instalación, las empresas ya han advertido que tampoco es posible.
Por eso, ahora intentan convencer en la Generalitat que los permita mantener todos los bloques de hormigón excepto en una sola zona concreta, como Calella de Palafrugell. Allá solo se pondrían boyas de bajo impacto, para demostrar en la Generalitat la voluntad de Palafrugell de avanzar progresivamente hacia un uso más sostenible.
Palahí asegura, pero, que si no consiguen convencer la consellería, “la cosa se puede complicar muchísimo”.
En todo caso, Palahí ya alerta que en tres años los operadores tendrán que instalar todas las boyas de bajo impacto a las zonas de praderías de posidonia.
Por otro lado, el regidor explica que Capitanía Marítima y el Ministerio determina los espacios que pueden instalarse las boyas. Pero, destaca que no se tiene en cuenta la biodiversidad de cada espacio. Además, los operadores de las boyas marítimas han incrementado la zona que ocupan, pero no el número de fijaciones.”